21 de noviembre de 2013
19 de noviembre de 2013
DAR Y RECIBIR
Dar para recibir
Hubo una vez un limosnero
que estaba tendido al borde del camino cuando vio a lo lejos venir al
rey con su corona, su capa y sus seguidores.
En eso pensó: "Le voy a pedir, porque los reyes son generosos y de seguro me dará siquiera lo necesario para vivir el día de hoy". Y cuando el rey pasó cerca, le dijo: "Su majestad, ¿me podría por favor regalar una moneda?" Aunque en su interior pensaba que el rey le iba a dar mucho más.
Pero con gran sorpresa suya el rey le miró y le dijo: "¿Por qué no me das algo tú? ¿Acaso no soy yo tu rey?" El mendigo no sabía que responder a la pregunta y dijo:
Pero su majestad, ¡yo no tengo nada, soy pobre!".
El rey respondió: "Algo debes de tener. ¡Busca!".
En su asombro, el mendigo buscó entre las cosas de su pobre morral, y se dio cuenta que solo tenía 5 granos de arroz para comer ese día. Pero se los dio complacido al rey, imaginándose que sus familiares nunca le creerían cuando les dijera que él había socorrido nada menos que al rey.
Complacido el rey dijo: "¡¿Ves como sí tenías?!" Y le dio 5 monedas de oro, una por cada grano de arroz.
El mendigo dijo entonces:
"Su majestad, creo que acá tengo otras cosas", pero el rey le dijo: "Solamente de lo que me has dado de corazón, te puedo yo dar".
Es fácil en esta historia reconocer como el rey representa a Dios, y el mendigo a nosotros. Notemos que el mendigo aún en su pobreza intenta socorrer al rey cuando éste se lo pide.
Ocasionalmente, Dios nos pide que le demos algo para así demostrarle cariñosamente que somos sus hijos y él es el Padre bueno.
Unas veces nos pide ser humildes, otras ser sinceros o no ser mentirosos.
Nos negamos a darle a Dios lo que nos pide, pues creemos que no recibiremos nada a cambio, sin pensar en que Dios devuelve el ciento por uno.
No sé qué te pida Dios en este momento. No lo sé.
Solamente sé, que por lo que le des, te devolverá mucho más, y recuerda no darle solamente unos pocos granos, dale todo lo que tengas, pues sinceramente, VALE LA PENA.
En eso pensó: "Le voy a pedir, porque los reyes son generosos y de seguro me dará siquiera lo necesario para vivir el día de hoy". Y cuando el rey pasó cerca, le dijo: "Su majestad, ¿me podría por favor regalar una moneda?" Aunque en su interior pensaba que el rey le iba a dar mucho más.
Pero con gran sorpresa suya el rey le miró y le dijo: "¿Por qué no me das algo tú? ¿Acaso no soy yo tu rey?" El mendigo no sabía que responder a la pregunta y dijo:
Pero su majestad, ¡yo no tengo nada, soy pobre!".
El rey respondió: "Algo debes de tener. ¡Busca!".
En su asombro, el mendigo buscó entre las cosas de su pobre morral, y se dio cuenta que solo tenía 5 granos de arroz para comer ese día. Pero se los dio complacido al rey, imaginándose que sus familiares nunca le creerían cuando les dijera que él había socorrido nada menos que al rey.
Complacido el rey dijo: "¡¿Ves como sí tenías?!" Y le dio 5 monedas de oro, una por cada grano de arroz.
El mendigo dijo entonces:
"Su majestad, creo que acá tengo otras cosas", pero el rey le dijo: "Solamente de lo que me has dado de corazón, te puedo yo dar".
Es fácil en esta historia reconocer como el rey representa a Dios, y el mendigo a nosotros. Notemos que el mendigo aún en su pobreza intenta socorrer al rey cuando éste se lo pide.
Ocasionalmente, Dios nos pide que le demos algo para así demostrarle cariñosamente que somos sus hijos y él es el Padre bueno.
Unas veces nos pide ser humildes, otras ser sinceros o no ser mentirosos.
Nos negamos a darle a Dios lo que nos pide, pues creemos que no recibiremos nada a cambio, sin pensar en que Dios devuelve el ciento por uno.
No sé qué te pida Dios en este momento. No lo sé.
Solamente sé, que por lo que le des, te devolverá mucho más, y recuerda no darle solamente unos pocos granos, dale todo lo que tengas, pues sinceramente, VALE LA PENA.
Autor desconocido
5 de noviembre de 2013
31 de octubre de 2013
Orar por los que nos hacen daño.
Tarea: orar por aquellos que nos hacen daño y hablan mal de nosotros. Que Dios los bendiga. PLinero
21 de octubre de 2013
Convivencia Ciudadana.
Del buen comportamiento del otro va a
depender el nuestro. Esto es base fundamental para las buenas relaciones en
sociedad.
29 de septiembre de 2013
“al árbol que tiene frutos es al que le tiran piedras”
Alguna
vez escuche el dicho “al árbol que tiene frutos es al que le tiran
piedras” y reflexione. Hazlo tú, y veraz que cuando más cerca está
alguien del triunfo y disfrutando de los frutos de su trabajo, siempre
habrá personas que hablan de él.
Frases como ¿Quién sabe de
dónde está sacando el dinero?, eso es que le revuelve negocios raros, ¿a
quién le estará robando?, eso no le dura, véalo allí va y se cree mucha
cosa, ya no cabe en la ropa, en que cosas andará metido, a lo mejor no
es de él, ya ni se acuerda de los pobres etc, etc, etc…
Así
que, queridos amigos, siempre pero siempre van a hablar de ti. Aún más
cuando estás bien, cuando en las cosas que haces tienes el respaldo de
Dios, cuando en todo lo que te propones Dios te orienta y te lleva de
victoria en victoria, cuando sabes de antemano que el reto es una
oportunidad para demostrar a través de ti que Dios es real y que hasta
lo más imposible para los demás es un hecho exitoso para ti.
Sin
embargo tengamos en cuenta que debemos disfrutar de lo que Dios nos da,
pero con la consciencia de que nada en nuestro. Somos administradores de
los recursos de Dios, y a los administradores fieles siempre se les
dará más.
Para muchos es natural decir que han logrado sus
éxitos por su propia virtud. Porque son de buenas, o porque fueron muy
vivos. Pero, aún cuando no lo reconozcan, esas son bendiciones que Dios
les concede y, se vuelven efímeras cuando la soberbia, arrogancia del
ser humano se pone por encima de Dios. Timoteo 6-10 dice “la raíz de
todos los males es el amor al dinero”, es decir la codicia.
Entonces, recordemos que en la medida del éxito está la medida de la
lengua de los envidiosos, pero eso para ti protegido de Dios debe
resbalar, pues somos empleados de la confianza de Dios, y el qué dirán
son basuritas frágiles y sin peso que se lleva el viento.
Autor: Paula Andrea Vega
Levantatusmanos.blogspot.com.
22 de septiembre de 2013
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REFLEXIONES CON MARIALEJANDRA
HAZ BIEN Y NO MIRES A QUIEN, RECUERDA QUE EN LA VIDA TODO SE REGRESA LO BUENO Y LO MALO QUE HAGAS. FELIZ DIA. DIOS TE BENDIGA.
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